Mesoterapia Homeopática
La homeopatía es un tratamiento médico alternativo de origen europeo. Las terapias homeopáticas buscan simular la habilidad del cuerpo de curarse a si mismo, a través de la introducción en el organismo de pequeñas dosis de sustancias altamente diluidas que obedecen a la “ley de los similares”, y que en dosis mayores producirían la misma enfermedad o síntomas que se pretende tratar (principio que se ha descrito con el aforismo “lo semejante cura lo semejante”).
Los medicamentos homeopáticos son derivados de sustancias naturales provenientes de plantas, minerales y animales, que se preparan diluyendo la sustancia con agua, alcohol o azúcar, en una serie de pasos que consisten básicamente en la agitación sistemática de las mezclas.
En la mesoterapia homeopática se introducen estas sustancias naturales a través de microinyecciones en la capa grasa de la piel. El principal beneficio que se persigue con los productos homeopáticos es eliminar los posibles efectos adversos, en contraposición a los productos farmacológicos tradicionales, que pueden presentar problemas durante la mesoterapia.
Los derivados homeopáticos que se inyectan reúnen las características que los hace adecuados para ser inyectados en el organismo por vía venosa, ya que son hidrosolubles, registran una alta tolerancia de los tejidos, no generan anticuerpos ni producen alergias, son compatibles y las diferentes sustancias se potencian entre sí sin causar interacciones ni antagonismos.
