Mesoterapia para celulitis

La celulitis es una excesiva acumulación de grasas de reserva, que se almacenan en el tejido adiposo. Las células se agrandan y se deforman, sometiendo a presión a los vasos sanguíneos y linfáticos que se encuentran a su alrededor. Como resultado de esto, se produce una retención de líquidos y se rompen las fibras de colágeno que forman la piel, dándole el aspecto de bultos o “piel de naranja”.

Si este problema empeora, puede degenerar en problemas más graves como las varices, flacidez, edemas, cansancio en miembros inferiores y estrías.

La mesoterapia como tratamiento para celulitis suele aplicarse en abdomen, glúteos y muslos. A través de las micro inyecciones, se introducen compuestos químicos u homeopáticos en la capa media de la piel que favorecen la degradación de grasas.

Los medicamentos que se utilizan para tratar la celulitis por lo general son activadores de la circulación que, según el grado o tipo de celulitis que se padezca, actuarán en la micro circulación, arterias, venas, o vasos linfáticos.

El número de sesiones que se requieren dependerá del grado de celulitis y obesidad del paciente. El tipo de piel y la edad también son importantes. En líneas generales, lo mínimo serán diez sesiones, que podrían distribuirse semanalmente, aunque en celulitis extremas es recomendable una sesión diaria.

Los resultados satisfactorios se verán en la textura y calidad de la piel, y en la desaparición del dolor asociado a algunos tipos de celulitis. Sin embargo, no deben de someterse a este tratamiento personas que tengan problemas circulatorios, ni los que tengan zonas excesivas de celulitis.

Las áreas que se hayan tratado permanecerán libres de depósitos de grasa siempre y cuando la paciente mantenga una dieta saludable y ejercicio. En algunos casos se requiere la combinación de la mesoterapia con otros tratamientos como aparatología, drenaje linfático manual y masajes reductores que ayudarán a movilizar la grasa para poder disolverla más rápidamente.

Después del tratamiento, las grasas se eliminan del organismo a través de la orina. Después de cada sesión, es importante beber mucha agua para que el cuerpo libere las toxinas que se han desprendido durante el tratamiento.

La mesoterapia para la celulitis también ayuda a mejorar el drenaje linfático y optimiza el flujo de sangre y la circulación sanguínea.